
Cada vez más personas buscan como hacer champú sólido, casero natural, efectivo y sostenible. Los champús comerciales suelen contener sulfatos, siliconas y perfumes sintéticos que pueden irritar el cuero cabelludo sensible y causar descamación, picores o resequedad.
En este contexto, el champú sólido casero se ha convertido en una alternativa excelente: fácil de usar, económico, personalizable y respetuoso con el medio ambiente. Además, permite controlar los ingredientes, evitando aditivos innecesarios y potenciando el cuidado natural del cabello.
En este artículo aprenderás a como hacer champú sólido casero y natural con manteca de karité, ácido salicílico y aceite esencial de lavanda. Explicaremos también los beneficios de cada ingrediente, consejos de uso, precauciones y cómo optimizar tu rutina capilar para un cuero cabelludo saludable.

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Contenidos
Beneficios de los ingredientes de esta receta
Esta receta se puede usar con cualquier base para champú solido. Yo suelo trabajar con la base Melt and Pour Shampoo MB de Stephenson porque me resulta muy sencilla de usar y, sobre todo, porque deja el pelo limpio sin sensación de tirantez. Tiene un pH alrededor de 5,5, parecido al del cuero cabelludo, así que no irrita ni reseca.
Cuando la usas genera una espuma bastante agradable, nada agresiva, y eso se nota sobre todo si tienes el cuero cabelludo sensible o te pica con facilidad con otros champús.
Otra cosa que valoro es que es una base de origen vegetal, y viene certificada como RSPO MB, lo que garantiza un manejo más responsable del aceite de palma del que procede. Para mí eso suma puntos, porque intento que mis fórmulas sean lo más respetuosas posible.
No lleva sulfatos, así que es buena opción si quieres hacer un champú sólido más suave, apto para la mayoría de tipos de cabello. Yo la uso para mis propias pastillas porque me permite añadir aceites, extractos o activos sin complicarme demasiado y, aun así, obtener un resultado que el pelo agradece.

2. Manteca de karité: nutrición y suavidad
La manteca de karité es un ingrediente natural altamente nutritivo, extraído de las nueces del árbol de karité. Es un clásico en cosmética por su capacidad de hidratar y proteger tanto la piel como el cabello.
Beneficios para el cabello y cuero cabelludo:
- Hidratación profunda: gracias a sus ácidos grasos esenciales y vitaminas A, E y F.
- Suavidad y elasticidad: mejora la manejabilidad del cabello y evita la rotura.
- Protección: forma una ligera barrera protectora que ayuda a mantener la humedad natural.
- Calmante: alivia la irritación del cuero cabelludo, muy útil en piel sensible o con descamación.
Añadir manteca de karité a tu champú sólido permite equilibrar la limpieza de la base Syndopour MB, evitando que el cabello quede reseco y aportando un efecto nutritivo.
3. Ácido salicílico: exfoliación suave y control de descamación
El ácido salicílico es un beta-hidroxiácido (BHA) que actúa como exfoliante suave para el cuero cabelludo. En champús, se utiliza para tratar descamación ligera, caspa y picores.
Beneficios:
- Exfoliación suave: elimina células muertas acumuladas en la superficie del cuero cabelludo.
- Regulación de sebo: ayuda a equilibrar la producción de grasa.
- Reducción de picores: al eliminar residuos, disminuye irritaciones.
- Compatible con uso diario: en pequeñas cantidades es seguro incluso en piel sensible.
Gracias al ácido salicílico, tu champú sólido se convierte en un producto eficaz contra descamación leve y picores, manteniendo un cuero cabelludo saludable.
4. Aceite esencial de lavanda: calmante y aromático
El aceite esencial de lavanda es uno de los aceites esenciales más versátiles en cosmética capilar y cuidado de la piel.
Beneficios para el champú sólido:
- Calmante y antiinflamatorio: ayuda a reducir irritación y enrojecimiento del cuero cabelludo.
- Aroma natural y relajante: aporta una fragancia suave y agradable sin recurrir a perfumes sintéticos.
- Estimula la circulación: favorece un cuero cabelludo más saludable.
- Propiedades antimicrobianas leves: ayuda a mantener el equilibrio natural de la microbiota del cuero cabelludo.
Usando lavanda en tu champú sólido, no solo mejoras la experiencia sensorial, sino que potencias los efectos calmantes y equilibrantes del champú.
champú sólido casero de lavanda
- 97,5 g Syndopour Shampoo MB
- 2g Manteca de karité refinada
- 0,7 g Ácido salicílico
- 0,8 g (~25 gotas) Aceite esencial de lavanda
Cómo hacer champú sólido casero paso a paso
A continuación te explicamos cómo hacer tu champú sólido casero, de manera segura y fácil.
Receta total: 100 g
Ingredientes:
- Base Champú sólido (Syndopour Shampoo MB) – 97,5 g: Base suave y limpiadora
- Manteca de karité refinada – 2 g: Nutre y suaviza el cabello
- Ácido salicílico – 0,7 g: Exfoliación suave, reduce descamación
- Aceite esencial de lavanda – 0,8 g (~25 gotas): Calmante y aromático
⚠️ Mantén las cantidades bajas para evitar irritación en cuero cabelludo sensible.

CHAMPÚ SÓLIDO DE LAVANDA PARA CUERO CABELLUDO SENSIBLE
Tiempo total: 30 minutos
Paso 1: Fundir la base

Derrite la base junto con la manteca de karité a 55–60 °C.
Mezcla suavemente hasta que quede homogénea, sin grumos ni burbujas.
Paso 2: Disolver ácido salicílico

Toma 5–10 g de la base derretida y mezcla con el ácido salicílico hasta formar una pasta.
Incorpora esta pasta al resto de la base y mezcla despacio para evitar burbujas
Paso 3: Añadir aceite esencial
Deja que la base se enfríe a menos de 55 °C para no degradar la lavanda.
Añade el aceite esencial y mezcla suavemente.
Paso 4: Verter en el molde

Vierte la mezcla en el molde que prefieras.
Para hacer un efecto marmoleado puedes apartar un poco de la base derretida y mezclarla con un pigmento cosmético o mica en pequeñas cantidades. Luego añade al final al jabón en el molde y haz efectos en forma de 8 con un palillo.
Deja reposar de 4 a 6 horas, o incluso toda la noche, según la temperatura ambiente, antes de desmoldar y disfrutar de tu jabón casero.
Paso 5: Desmoldar y uso

Desmolda con cuidado.
Para usar, masajea suavemente sobre el cuero cabelludo húmedo y enjuaga bien.
Ideal para uso diario o cada 2 días en caso de cuero cabelludo sensible.
Consejos y precauciones
- Medir pH (opcional): mezcla 1 g de champú con 9 ml de agua destilada. El PH debe estar entre 4,8 y 6, adecuado para cuero cabelludo sensible.
- Almacenaje: lugar seco y fresco, para que la pastilla mantenga su firmeza.
- Aceites esenciales: lavanda calmante, segura y aromática. No excedas la cantidad indicada para evitar irritación.
- Variaciones: puedes añadir pequeñas cantidades de arcilla blanca para añadir propiedades calmantes adicionales.
Beneficios del champú sólido casero frente a comerciales
- Control de ingredientes: evitas sulfatos agresivos, siliconas y perfumes sintéticos.
- Sostenible y económico: menos envases plásticos, menor desperdicio.
- Personalizable: puedes ajustar aceites esenciales o activos según tus necesidades.
- Suavidad y eficacia: limpieza equilibrada, sin resecar, con efecto calmante y regulador de descamación.

Conclusión
Aprender cómo hacer champú sólido casero es una práctica más sostenible ya que dura mucho más que los convencionales y no se usa tanto plástico de un solo uso. Este champú con manteca de karité, ácido salicílico y lavanda es una excelente opción para quienes buscan un cuidado natural, seguro y efectivo del cuero cabelludo sensible. Fácil de preparar, personalizable y respetuoso con el medio ambiente, combina limpieza suave con hidratación, exfoliación y aroma relajante.
Prepararlo en casa te permite conocer cada ingrediente, adaptar la formulación a tus necesidades y disfrutar de un producto realmente natural y artesanal.

